Psicología & Coaching

¿Cuál es la diferencia entre depresión de la ansiedad?

La depresión y la ansiedad son dos trastornos mentales muy frecuentes y que pueden afectar de forma significativa a la calidad de vida de las personas que los padecen. Aunque ambas condiciones pueden tener algunos síntomas en común, como el malestar emocional, la irritabilidad, la fatiga o los problemas de sueño, existen importantes diferencias que conviene conocer para poder identificarlas y tratarlas adecuadamente. Estas son algunas de las principales diferencias entre depresión y ansiedad:

  • La depresión se caracteriza por un estado de ánimo bajo, triste o vacío, que dura la mayor parte del día y casi todos los días, durante al menos dos semanas. La persona deprimida pierde el interés o el placer por las actividades que antes disfrutaba, se siente inútil, culpable o desesperada, y puede tener pensamientos de muerte o suicidio. La ansiedad, en cambio, se caracteriza por un estado de ánimo nervioso, temeroso o preocupado, que se mantiene durante más de seis meses, y que dificulta el control de las emociones. La persona ansiosa se siente constantemente amenazada por situaciones que no representan un peligro real, o que son desproporcionadas a su reacción, y puede tener ataques de pánico, que son episodios de miedo intenso y síntomas físicos como taquicardia, sudoración, temblores o dificultad para respirar.
  • La depresión afecta principalmente al pasado o al presente, mientras que la ansiedad afecta principalmente al futuro. La persona deprimida suele rumiar sobre acontecimientos negativos que le han ocurrido o que le están ocurriendo, y que le hacen sentirse desgraciada o sin esperanza. La persona ansiosa, por el contrario, suele anticipar escenarios catastróficos que le pueden ocurrir, y que le hacen sentirse insegura o incapaz de afrontarlos. La depresión implica una falta de motivación, mientras que la ansiedad implica una sobreestimulación.
  • La depresión y la ansiedad tienen diferentes causas y factores de riesgo. La depresión suele estar relacionada con factores biológicos, como alteraciones en los neurotransmisores cerebrales, factores genéticos, hormonales o inflamatorios, o con factores psicosociales, como el estrés crónico, el trauma, el duelo, la soledad o el aislamiento. La ansiedad suele estar relacionada con factores psicológicos, como el aprendizaje, las creencias, las actitudes, las expectativas o el estilo de afrontamiento, o con factores ambientales, como la exposición a situaciones estresantes, amenazantes o inciertas. Además, existen algunos factores personales, como la personalidad, el temperamento, la autoestima o el apoyo social, que pueden influir en la vulnerabilidad o la protección frente a ambos trastornos.
  • La depresión y la ansiedad tienen diferentes tratamientos y pronósticos. La depresión suele tratarse con antidepresivos, que son medicamentos que actúan sobre los neurotransmisores cerebrales, y con psicoterapia, que es un proceso de ayuda profesional que busca mejorar el bienestar mental y emocional. La ansiedad suele tratarse con ansiolíticos, que son medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central, y con psicoterapia, que es un proceso de ayuda profesional que busca modificar los pensamientos, las emociones y las conductas que generan ansiedad. Ambos trastornos pueden beneficiarse también de otras intervenciones, como la estimulación cerebral, las terapias complementarias, la actividad física o los hábitos de vida saludables. El pronóstico de ambos trastornos depende de la gravedad, la duración, la frecuencia y la respuesta al tratamiento de cada caso, pero en general, la depresión suele tener una evolución más crónica y recurrente, mientras que la ansiedad suele tener una evolución más fluctuante y variable.

La depresión y la ansiedad son dos trastornos mentales que requieren atención profesional y que pueden mejorar con un tratamiento adecuado. Si crees que puedes estar sufriendo alguno de ellos, no dudes en consultar con un psicólogo o un médico que pueda evaluarte y orientarte. Recuerda que no estás solo, y que hay solución para tu problema.

Y siempre recuerda que en Salud Vitalis estamos para ayudarte y afrontar todas estas situaciones.